El modelo actual de ciudad se caracteriza, principalmente, por servir a los intereses productivos y de consumo, a espaldas de las necesidades de mayoría de la población y, especialmente, de la infancia:
- Sólo se reconoce el valor comercial de los espacios públicos. La calle deja de ser un espacio de estancia, de socialización, para ser un espacio de paso y prisas.
- No prioriza las áreas verdes, parques infantiles y zonas peatonales. La ausencia de espacios para el juego y la convivencia crea aislamiento social.
- Impone al coche como amo de la ciudad, marginando al peatón. La visión desde un coche, dice Jan Gehl1, se centra en lo lejano, perdiendo los detalles, los rostros y las interacciones que suceden a pie.
- Zonifica la ciudad de acuerdo estrategias de negocio. Esto supone, por un lado, invertir mucho tiempo en desplazamientos: para ir a trabajo, al colegio, al centro de salud, hacer las compras, etc.; y, por otro lado, la pérdida de autonomía para las niñas y niños, por la inseguridad que provocan las grandes distancias entre servicios y recursos, dicho de otro modo, las familias tienen que hacer de taxistas para sus actividades.
- La infancia no tiene voz en las administraciones locales y, por tanto, no participa en el diseño de las políticas locales o en la diseño de la ciudad.
Si hay un indicador de vitalidad y dinamismo de una ciudad es la presencia de niños y niñas en las calles y las plazas
La alternativa saludable y lúdica de nuestra ciudad es posible si se crea una alianza entre la ciudadanía, con la infancia al frente y las administraciones locales. Para comenzar apuntamos algunos criterios básicos:
a) Diseño para el cuidado
Diseñar para la infancia implica también planificar para las familias. Ambas necesitan que la ciudad responda a las necesidades de desarrollo de niñas y niños creando espacios que fomenten la autonomía, el juego, la seguridad, el confort, etc. De este modo, los principios del Diseño Universal responden a sus necesidades de accesibilidad, comprensión del entorno y uso fácil del equipamiento urbano.
El diseño de caminos escolares seguros, accesibles y sostenibles es un ejemplo de como el diseño propone soluciones para la autonomía y seguridad, para las niñas y los niños vayan felices al colegio.
b) La cercanía es importante.
El desarrollo de la vida cotidiana es más fácil si los servicios y los recursos se disponen en el entorno inmediato. Si nuestros barrios disponen de comercios, restaurantes, teatros, colegios, zonas de ocio, centros de salud, entre otros, evitaremos el estrés de los desplazamientos, ahorraremos tiempo y las niñas y los niños estarán más presentes en las calles, participando de la vida comunitaria e interactuando en espacios que le son familiares.
c) La infancia como principio del diseño universal
Francesco Tonucci2 propone situarnos a la altura de las niñas y los niños, para no perder a nadie, es decir, como principio de diseño universal. La infancia debe ser escuchada sin restricciones, porque su experiencia práctica descubre aspectos ocultos de la ciudad que las personas adultas desconocemos.
Incorporar las necesidades básicas de la infancia, tanto en el diagnóstico como en la planificación de la ciudad, daría lugar a propuestas urbanísticas eficaces y creativas, de las que se beneficiarían todas las personas.
Por ejemplo, las medidas para pacificar el tráfico suponen seguridad para infancia que beneficia a toda la ciudadanía.
d) El paradigma lúdico y relacional de la ciudad
Decía Francesco Tonucci que conviene rescatar la parte más lúdica de la experiencia habitable. No se trata solo de proveer a las ciudades de más y más parques y zonas de ocio, sino de cambiar la manera de entender los espacios en los que vivimos, integrando la experiencia lúdica a nuestra cotidianidad, en todos los espacios (calles, plazas, colegios, iglesias, etc.).
“Los lazos de pertenencia que se crean cuando conoces un espacio, te relacionas con sus gentes, te reconocen y te apropias de ese lugar: tú perteneces y a la vez, te pertenece» como dice Marta Román (2011)3.
- Jan Gehl, arquitecto y urbanista. Ver en Wikipedia ↩︎
- Francesco Tonucci, pedagogo y urbanista. Ver su web ↩︎
- Román Rivas, Marta. 2011. Camino escolar, más allá de la movilidad. Estudios de construc-
ción y Transporte, nº 114. 47-61. Ministerio de Fomento. https://acortar.link/P6oHh1 ↩︎








