“Si caminas sólo llegarás más rápido, si caminas junto llegaras más lejos”. Este proverbio africano nos indica que la unión es la mejor decisión que podemos tomar si queremos resolver problemas, buscar soluciones comunes o ser influyentes socialmente.
La unión es la principal virtud de las asociaciones y la gestión de esa unión se llama inteligencia colectiva. Ésta ayuda a orientar las emociones individuales, transformar el pesimismo en esperanza, diseñar retos colectivos de los problemas individuales y crear soluciones de los conflictos.
Otras características de la inteligencia colectiva de las asociaciones, no menos importantes y que tienen un gran impacto en las personas:
- Son referentes social: son reconocidas por la sociedad como espacios donde las personas encuentran apoyos para resolver sus dificultades, individuales o colectivas. Por ello, gozan de un enorme prestigio y son admiradas por su incansable trabajo.
- Construyen espacios de afectos y cuidados: las personas no están solas, tienen un lugar para ser escuchadas y comprendidas por sus iguales, que ofrecen sus mejores consejos desde la autenticidad, ofreciendo su experiencia práctica.
Una comunidad donde construir relaciones duraderas y de apoyo mutuo en momentos de necesidad. Las personas se sienten apreciadas, reconocidas, queridas, motivadas e implicadas.
- Fortalecen a la persona: garantizan una permanente relación entre iguales, que es el espacio educativo significativo donde la persona construye un yo social, un yo comprometido.
Son escuelas de civismo donde aprender el valor de lo común, dotando a las personas de herramientas como la empatía, la resilencia y la solidaridad.
El clima de relaciones de confianza y complicidad dan certidumbre, elimina miedos e incertidumbres ante el futuro, creando las condiciones de seguridad para que proyecten sus acciones.
Crean espacios de dignidad, es decir, la autopercepción de ser útil en la construcción de una sociedad de iguales, de orgullo de pertenencia, habitando territorios de inclusión o seguridad emocional.
- Ejercen la acción mediadora: son mediadoras en los conflictos entre las administraciones y las personas. Éstas se ven protegidas por la acción asociativa que plantea soluciones a sus necesidades. Las administraciones se benefician de tener una interlocución estable con los colectivos sociales.
- No se rinden: son la mejor defensa ante el olvido de las administraciones, amplifican los mensajes para concienciar a la sociedad, manifiestan sus demandas con rigor y respeto…nunca se rinden.
No admiten la derrota, siempre vuelven con nuevas energías, nuevas estrategias, implicando y sumando gentes a su causa.
- Crean conocimiento: combinan la reivindicación con la investigación para la búsqueda de soluciones. Generan el conocimiento que abre horizontes a la sociedad, que ayuda a las administraciones y profesionales a entender los conflictos.
Alfonso Huertas Marchal. 30 de noviembre de 2024








